Un día escribí unos versos tristes y mi vida cambió. Primero aprendí. Luego empecé a crecer.

Hoy, que ya casi termina este día mundial de la poesía, aprovecho estas horas tardías, para publicar este post. Lo hago, con la esperanza de que lo vean solo unos pocos.

Perdido entre los archivos viejos de mi ordenador, me he encontrado este vídeo casero.

Es del año 2012. Entonces yo no imaginaba que un día os lo compartiría. Seguramente, para eso le pedí a una de mis hijas que lo grabara.

Es un homenaje a muchas personas.

Disfrutemos de la vida. ¡Viva la vida!