Estoy en mi paseo matutino, un año más. Llegué hace una semana de España de pasar las navidades. Tengo que confesar que he estado con una gripe terrorífica. He estado a punto de extremaunción. Mis hijas se reían. No tenía ni voz. Me quedé totalmente afónico. De ahí que, no te haya compartido estos vídeos que me gusta hacer y que también suelo hacer en España.

Hoy, en mi primer paseo matutino de este año, reflexiono sobre el significado la palabra actitud. También pienso en voz alta sobre las causas o el origen de nuestra actitud o disposición del ánimo en la vida y cómo influye el autoconocimiento y la introspección en el rumbo de nuestra motivación.

Actitud positiva ante la vida para hacer frente al día a día

Hoy venía con las ganas de hablarte sobre la actitud en la vida. Es una palabra o es un recurso del que se habla muchísimo en conferencias, en libros de motivación, de liderazgo… Son muchos los libros y conferencias sobre éxito y liderazgo que invocan la actitud positiva como parte importante del remedio de los males que nos aquejan o la solución inmediata para hacer frente a los diferentes estímulos a los que hemos de enfrentarnos cada día.

Siempre me acuerdo que, hace muchos años, yo tuve una depresión muy fuerte. También lo he visto luego en personas que han pasado procesos depresivos. En estos casos, los seres queridos que están alrededor, amigos, familiares muchas veces apelan a la actitud para poder salir de esos procesos depresivos.

Fijaros qué paradoja. Lejos de ser una ayuda muchas veces eso lo aleja de la posibilidad de recuperarse porque no llega, porque precisamente lo que le falla es la actitud, esa disposición del ánimo. Está un embargado por la tristeza, por la falta de motivación. Os quería hablar de eso porque es algo mucho más complejo que el decirse que hay que tener una actitud positiva para salir de algo.

¿Qué es la actitud?

La actitud es el estado de ánimo que uno tiene para para reaccionar ante los estímulos que la vida le va poniendo. Es la capacidad que tenemos de adaptarnos, de cómo lo hacemos. Lejos de ser algo que remite a un tema biológico por lo que parece, tiene que ver más con motivaciones sociales, con los aprendizajes que hemos realizado, con nuestras experiencias, con nuestras vivencias, con los sistemas en los que hemos vivido, las conductas que se nos han inoculado, los conocimientos que hemos adquirido, los afectos que hemos recibido. Tiene que ver con todo eso.

A veces, digo que cuando uno no encuentra la actitud para algo, debe de pensar qué herramientas tiene para gestionarse y si las herramientas que tiene las sabe utilizar. Muchas veces, uno o bien no tiene todas las herramientas o bien, las que tiene no las sabe emplear.

Cómo tener un estado de ánimo positivo en la vida

A final, la solución para tener un estado de ánimo positivo en la vida, evidentemente con todos los ups and downs que pueda haber o subidas y bajadas porque nadie es perfecto, tiene que ver con la madurez. Tiene que ver con la madurez, con la solidez humana. Eso remite a tener una capacidad de introspección, de mirarse, de comprenderse, de quién soy yo, de por qué soy lo que soy, de qué herramientas tengo y cómo las uso y para qué las uso

Solo quería compartir esta reflexión que como siempre no es dogma de fe. Solo son mis ideas, mis pensamientos, mis experiencias. Espero que te sirvan de algo.

Me voy a despedir porque yo sé que esto da mucha envidia, pero espero que, de la buena, con este paisaje que siempre me gusta mostrarte tan bonito que tengo aquí yo en Key Biscayne. Reconozco que a mí me pone en una actitud muy muy positiva. Ya sabéis que las ciudades tienen estados de ánimo. Esta tiene un estado de ánimo tremendamente amable y positivo. Desde luego, a mí me ayuda a vivir con más plenitud y con más felicidad.

Un beso. Seguimos hablando y viéndonos durante este año. Cuídate mucho. Chao.