En esta ocasión, estoy en mi paseo matutino en Vitoria, en una zona que se llama el bosque de Armentia que es donde yo solía venir mucho. Hoy os quería hablar del aprendizaje en espiral. Es una forma muy particular de aprendizaje para mí maravillosa. Hablo mucho de ella. Anoche mi mujer y yo vimos en el cine, “Perfectos desconocidos”, de Alex de la Iglesia. Además de pasar un tiempo muy entretenido, en varios momentos evoqué el llamado, “Aprendizaje en espiral”.

Aprendizaje en Espiral: Dar un paso atrás para ir hacia delante

Apareció en la película, varias veces, la idea de que a veces en la vida hay que dar un paso atrás para ir hacia adelante. A mí me evocó esta idea del aprendizaje en espiral que yo aprendía hace mucho tiempo de una persona. En redes se ve mucho lo de no mirar atrás, siempre mira hacia adelante. No mirar atrás, ni siquiera para coger impulso. El pasado no se puede cambiar, no tiene sentido. Yo pienso que esto es una auténtica aberración.

Tal es así que pienso que incluso en los propios colegios se nos debería enseñar desde niños a hacer una labor de introspección, hace una labor introspectiva. La introspección, el mirar en el pasado fuera algo habitual en nuestras vidas y no algo destinado simplemente a la psicocosa, a los psiquiatras, a los psicólogos, a los coaches.

Ir al pasado con la experiencia del ahora

Muchas veces vamos por la vida sorteando los obstáculos como podemos. Sin embargo, no resolvemos cuestiones que no entendemos, que no comprendemos. Tratamos de buscar unas justificaciones, pero realmente siguen ahí en la vida persiguiéndonos.  Como piedras en la mochila. Es fundamental el ir al pasado con el que yo soy hoy, con este cuerpo nuevo, con esta mirada nueva, con una solidez mayor, con una madurez mayor, con unos aprendizajes adquiridos para hacer sentido. Comprender lo que entonces no pude comprender porque no estaba preparado.

Agua pasada sí mueve molinos

Insisto mucho en que uno de los grandes puntos débiles del hombre tiene que ver con esta creencia absolutamente errónea de que mirar al pasado no tiene sentido. Agua pasada no mueve molino. En el caso de ser humano mueve, y mueve muchas cosas.  Os animo a que no denostéis el mirar al pasado. El dar pasos atrás para poder seguir avanzando y creciendo como seres humanos. Es más, diría que es la mejor manera de provocar crecimientos exponenciales. Hacer revisiones del pasado para poder seguir avanzando en espiral.

Voy hacia atrás para catapultarme hacia el futuro, hacia mi vida, hacia alguna versión mucho mejor de mí.

Seguiré informando en los paseos matutinos, seguramente, ya en Miami. Un abrazo muy fuerte a todos.