Cuando ya no queda GLORIA, ni ÉXITO ni FAMA…

Hoy no hay paseo matutino, pero hay reflexión matutina. Quería compartir una reflexión quizás más ventilatoria que tiene que ver con el triste acontecimiento del que hemos tenido conocimiento esta semana que es el fallecimiento de Blanca Fernández Ochoa.

Sin duda, una tragedia de la que tendremos que aprender todos. Y, además mucho porque no es el primer caso y seguramente no va a ser el último. Ayer hablaba con un amigo que tuvo la ocasión además de conocer a Blanca y de trabajar para ella en su época de éxito deportivo.

Me hablaba muy bien de ella. Me decía que era una mujer aparentemente muy sonriente, muy alegre pero que, seguramente, con su interioridad, la atención, la presión, el esfuerzo, el sacrificio, el trabajo al que se vio sometida desde muy niña debía ser terrible.

Los deportistas de élite y la gestión del éxito

Lo cierto es que eso automáticamente me conectó con una realidad que yo conozco bien por mi trabajo que es esta. La de atletas, deportistas de élite, también, en el mundo de los artistas de la canción se da, de actores, actrices, personas que tuvieron que renunciar a su más tierna infancia por enseguida ponerse a trabajar y estar a las órdenes de sus seres queridos, de sus representantes, de la gente que gestionará sus vidas.

Desafortunadamente, en muchos casos, estas personas no consiguen adquirir las herramientas necesarias para que, una vez acabada esa época profesional de éxito y gloria, poder recalar de nuevo en el mundo real, en el mundo del resto de las personas y hacerlo además con una solvencia, con unas garantías de éxito.

Es terrible. Tengo que reconocer que me sigue enfadando mucho como veo que hay determinadas personas que rodean a muchas de estos artistas, de estos deportistas de élite y no me estoy refiriendo en concreto a este caso que mencionaba al principio, pero sí a otros muchos que conozco que no permiten precisamente el acceso de profesionales que se dedican entre otras cosas a esto. A cultivar lo que tiene que ver con lo intelectual, lo que tiene que ver con lo espiritual, con el tener una cabeza bien amueblada, no sólo en lo deportivo sino en lo que significa vivir, en lo que significa ser humano.

Aplicar la gestión del éxito de directivos a los deportistas

Afortunadamente la mayoría de los directivos muy exitosos o muy de alto nivel han entendido que es fundamental no solo cultivar su intelecto, cultivar su alma sino también trabajar en lo físico, el cuerpo. Algunos son auténticos deportistas de élite. Hay varios ejemplos por ahí bien interesantes.

Sería muy bueno que lo mismo sucediera en el ámbito deportivo. Tantos futbolistas, jugadores de baloncesto, cualquier deporte por citar unos que son los más populares pero que cualquiera me sirve que sí se ocupan y preocupan mucho de cuidar su cuerpo, de estar muy preparado, ser auténticas máquinas perfectas, bien preparadas y calibradas para hacer su trabajo y darnos a todos un espectáculo maravilloso. Pero, quizás muchas veces todo lo que tiene que ver con lo intelectual, con el cultivo del alma, con el amueblar la cabeza desde otro sitio pues la verdad es que es un gran déficit.

Y, seguramente es porque hay muchos intereses de las personas que les rodean, que precisamente, no les conviene que el grado de amueblamiento sea contundente y sea bueno porque seguramente es más fácil manipular, exprimir y sacar el máximo rendimiento económico a estas personas.

Ojalá quienes se mueven alrededor del mundo del deporte, sponsors, el mundo de la representación pusieran más cuidado y más atención en todo esto. Y, pensar y nunca olvidar que están trabajando con seres humanos que no son simplemente productos de los que lucrarse, de los que beneficiarse. Por supuesto, como siempre digo hay muchísimas excepciones.

Tomar la iniciativa

Quizás deberán de ser los propios profesionales, deportistas, cantantes, los que empezarán a buscar ellos solos estas ayudas que tradicionalmente han sido visto como algo asociado a una debilidad. Nada más lejos. El mundo directivo lo ha entendido fácilmente porque no en el mundo deportivo o el mundo de los artistas de la canción también. Quien no conoce algún ejemplo de cantantes que desafortunadamente han caído en las drogas, en el alcohol siempre por no saber hacer una gestión eficaz muchas veces de esa pérdida de fama, de esa pérdida de éxito profesional.

Son innumerables los ejemplos. Nada más. Te mando un saludo desde aquí. Mando por supuesto a la familia que no conozco de Blanca Fernandez Ochoa, a todos sus seres queridos, a las personas que han tenido ocasión de tratar con ella, mandarles un abrazo desde aquí. Qué otra cosa se puede hacer.

Aprender de esta tragedia es lo único que podemos hacer. Nada más. Sigamos viviendo y caminando por la vida. Un abrazo fuerte, que tengas un gran día. Chao.