La reflexión que os quiero compartir hoy, en mi paseo vespertino, tiene que ver con la inteligencia artificial. Lo quiero hacer porque es un tema que está muy de moda en los medios de comunicación, en las corporaciones y en la vida en general. De alguna manera, traer aquí la importancia de la inteligencia emocional que a mi juicio es la gran olvidada.

Los avances en inteligencia artificial

Surgió este tema el otro día en una conversación con directivos. Se hablaba de una forma muy apasionada sobre la inteligencia artificial. Hablando de los problemas éticos que están empezando y que pueden derivarse de todo este progreso.  Se hablaba de hacer máquinas casi capaces de sentir como los humanos.

La inteligencia emocional. Una asignatura pendiente

Allí fue cuando, con toda mala idea, saqué el tema de qué pasa con la inteligencia emocional. Estamos trabajando mucho en la inteligencia artificial, pero realmente la gran olvidada era la inteligencia emocional. Este es el tema que quería poner encima de la mesa.

Estamos siendo testigos de avances espectaculares en el ámbito de la llamada inteligencia artificial, algo que me parece maravilloso. Sin embargo, me sigue llamando la atención lo poco que invertimos en saber más sobre inteligencia emocional. ¡Qué paradoja!

Estamos queriendo hacer entre otras muchas cosas: máquinas, robots que sustituyan casi al hombre, que sean capaces de hacer tareas nuestras, que sientan como nosotros y resulta que nosotros mismos no sabemos siquiera, como funciona nuestra propia maquinaria.

La escucha, la asertividad o la empatía

Es muy sintomático que en las compañías no se enseña, ni se sabe de distinciones tan básicas como son la escucha, la asertividad o la empatía. No es culpa de nadie. Solamente de nuestros sistemas educativos. Son distinciones que a mi juicio deberían enseñarse desde la infancia. Ojalá en los colegios se nos enseñaran más distinciones que, como la inteligencia emocional, tienen que ver con lo humano.

Cuestiones básicas como el saber que tenemos 3 cerebros: el reptiliano, el sistema límbico y el neocórtex. Explicar para que sirven cada uno de ellos. Son cuestiones que se han dejado en manos no sé si de la ciencia o de la medicina. Parece como que no tuvieran que ver con nosotros.

Invertir en la inteligencia emocional a la par que la artificial

Me encanta que se trabaje en inteligencia artificial, que se invierta muchísimo dinero. Sin embargo, creo que estas investigaciones debieran ir a la par de todo lo que tiene que ver con la inteligencia emocional.

Seguramente, si avanzáramos y progresáramos en esta segunda que os cuento, la primera, las investigaciones sobre inteligencia artificial tendrían una consistencia muchísimo mayor y los progresos serían exponenciales.

Hay compañías que están trabajando muchísimo en esto. Me consta porque estoy trabajando con ellas. Están invirtiendo dinero en trabajar con la inteligencia emocional, con todo lo que tiene que ver con la inteligencia emocional de sus directivos.

El que tenga interés en la inteligencia emocional que siga avanzando por su cuenta. Que investigue, que busque y que aprenda que de esto va la vida, de aprender de aprender mucho.

Un abrazo. Cuidaros mucho.