Pocos Saben Escuchar

Hoy, quería hablarte de la escucha. De la escucha podría estar hablando muchísimo tiempo, pero, hoy me ha parecido interesante trasladarte alguna idea, quizás una simple definición de lo que es la escucha. Quiero explicarte el porqué.

Una anécdota familiar sobre la escucha

Hace muchos años, una de mis hijas vino agitada corriendo hacia mí a la salida del colegio y con el gesto de haberse encontrado de manera imprevista con un gran descubrimiento. Por entonces, mi hija mayor tenía 9 o 10 años. -Papi, papi ¿sabes qué? Los papás de mis amiguitos no los escuchan cuando éstos les hablan-.

Me quedé ¿qué dices hija? Sí, que ellos cuando les hablan a sus papás, sus papás no los escuchan. Papás y mamás, claro. Yo me sonreí porque realmente lo que para ella era un acontecimiento extraño, yo hacía muchos años que lo había descubierto. La mayoría de la gente no tiene ni idea de escuchar. Además, dentro de los no escuchadores, hay muchas razas, muchas tipologías de no escuchadores.

Escuchar es diferente a esperar para hablar

Hace muchos años, tuve la oportunidad de trabajar con un coach. Yo era el coachee y le trasladé esta dificultad. Le dije: “Mira yo tengo el problema de que no sé escuchar. A mí me encantaría sentir lo mismo que siento cuando hablo, que me encanta hablar, lo mismo cuando escucho.”

Entonces, mi coach me dijo muy gracioso: “Tú no eres de los que escuchas, eres de los que esperas para hablar”. Aquello me hizo muchísimo sentido. Porque cuando parecía que estaba escuchando, en la realidad, estaba en una conversación privada. Esperando para hablar, para replicar, para decir lo que tuviera que decir.

La escucha en los colegios

Lo hablaba el otro día también con un amigo relacionado con los colegios, con los niños. No se enseña en los colegios a escuchar o en muchos al menos no. Seguramente tenga que ver con que muchos de los profesores son muy incompetentes a la hora de escuchar. Esto me lo dijo un grupo de psicopedagogos, de profesores con los que pude trabajar. Piensa que a nosotros lo que nos gusta es hablar y enseñar lo que sabemos. No somos muy escuchadores. Evidentemente, no quiero generalizar. Fijaros qué sintomático es esto.

Emisor, Receptor y Mensaje

No sé si os acordáis que en el colegio, en lengua, veíamos aquello de emisor, receptor luego una flechita y mensaje. ¡Cuánto daño ha hecho a la humanidad aquella lección de lengua que nos hablaba del emisor como la parte activa del lenguaje y responsable de hacer llegar el mensaje al sujeto pasivo o receptor!

Nos hacían ver el receptor como algo pasivo. De hecho, se hablaba de la escucha como algo pasivo. Lo activo realmente es hablar. Nada más lejos. Precisamente, yo diría que la escucha es lo que antecede, incluso, al habla. Es la antesala del hablar. Cualquier persona que va a hablar, antes debe de pensar qué va a decir. ¿A quién se lo va a decir? ¿Cómo se lo va a decir? ¿Cómo está esa persona que tengo delante? ¿En qué disposición? ¿De dónde viene? ¿Con qué objeto le quiero decir esto?

Son muchísimas las preguntas que nos hacemos con el objetivo de escuchar bien lo que está pasando alrededor para poder trasladar un buen mensaje. Fijaros la paradoja de cómo hemos sido educados, al menos yo o muchos de nosotros en esta idea de la pasividad que comporta la escucha, cuando es todo lo contrario.

Una frase sobre la escucha

Quería acabar con una frase que me gustó muchísimo. La vi en un dibujo. Era una viñeta en la que se veía dos corazones muy alejados que pertenecían a dos personas, a un matrimonio, en concreto, a una pareja que estaban gritándose. Decía: “Ves, ellos se gritan porque sus corazones no se escuchan al estar muy alejados.” Me pareció maravilloso.

Una definición de la escucha

Os hablaré mucho de la escucha porque hay muchísimas cosas que decir. Las claves para aprender a escuchar bien. ¿Cómo hacer? ¿Cómo no hacer? Creo que esto da para muchísimos paseos matutinos. Hoy solamente quería dejaros con esto y con un recordatorio, con una definición que es la que anunciaba al principio. Pensar que escuchar no es sólo oír. Es oír más interpretar, más percibir. Oír, interpretar, percibir. Todas esas cosas: lo que se dice, lo que no se dice.

Ojalá se enseñara a escuchar en los colegios y desde luego en casa.

Disfruta mucho del día. Nos seguimos viendo en estos paseos matutinos.

2018-11-22T14:05:02+00:00