Anoche cené con un amigo que me contó que alguien le había dicho que ya no seguía mis publicaciones porque mis mensajes le resultaban muy “Happy” y demasiado positivos. También que yo parecía del “Opus” y como que sabía de todo. Por supuesto, mi amigo no me dijo el nombre de esa persona, e hizo muy bien porque eso es irrelevante.

Le di las gracias por el feedback. -de todo se aprende- dije.

La imperfección

Y de inmediato sentí una tristeza interior antigua. Una que solía sentir cuando de adolescente decepcionaba a mis seres queridos. Casi que reconozco que sentí CULPA. Me resulta doloroso aceptar que alguien piense así y yo pueda estar provocándole algún tipo de malestar.

Yo procuro vivir con honestidad y facilitando cariño a quienes me rodean pero bueno, somos observadores distintos de la vida y no siempre es posible empatizar con todo el mundo.

Y ya que estamos, aprovecho para reconocer que por supuesto soy muy imperfecto y en mi vida también hay tristezas, problemas, sinsabores, angustias, inseguridades, incompetencias, y un largo etc. con el que podría llenar bastantes líneas más. Sobre todo ello trato de aprender, aunque no siempre lo consigo.

Un abrazo.