Pensaba ahora mismo, tumbado en la cama, mientras me preparo para saltar a esa fiesta que es la vida y ya ha empezado ahí fuera, que probablemente, mi mayor deseo existencial, tiene que ver con mantener siempre viva la capacidad de ilusionarme por la vida.

Creo que siempre deseo intensamente “crear” oportunidades que produzcan y faciliten sentimientos de alegría y satisfacción. Y reconozco que me frustro cuando ese deseo parece que quisiera desvanecerse por momentos, en mí y en otros.

Es entonces cuando me rescato y decido perseguir la esperanza de lograr mis auténticos anhelos, sin ponerme excusas. Y una vez recuperados, los abrazo sostenidamente para que no se alejen. Y los contemplo hasta conseguirlos en mi mente y en mi corazón, porque los deseo intensamente.

Sí. Creo que perder la ilusión por la vida, es un sentimiento terrible. Por esta razón, hoy quiero desearte que pienses en lo que te digo y sobre todo, que nunca pierdas la ilusión.

Disfruta del día.