Lo siento por los puristas de esta red pero no me he podido resistir. La vida es maravillosa. No hay día que no me sorprenda por algo. Hoy como cada mañana, preparaba café para mi mujer (yo soy de manzanilla). Es un ejercicio mecánico que hago como un robot. O eso pensaba… Esta mañana olvidé colocar la melita bajo el agujerito por donde cae el chorrito de café. Efecto visual espectacular de catarata precipitándose por encimera y armario de cocina. En otro tiempo me hubiera disgustado, hoy me tronchaba de la risa. Cuestión de actitud que diría Kuppers. ¡¡Un gran día se avecina seguro!! ¡¡Qué nervios!!