“Mi amigo Carlos (que es genial y le aprecio mucho) dice que -sentirse querido por recibir “me gusta”, es como sentirse millonario por comprar calles en el monopoli”.

Cuando escribí uno de mis primeros post, sucedió que muchas personas dieron a “like/recomendar” 👍. Estuve varios días viendo “estupefacto” (esta palabra me alucina), como se incrementaban. Enseguida comprobé que había despertado algún interés. -Quizás debería escribir más porque hay a quiénes les interesa lo que cuento – pensé. La “casualidad” me animó a seguir publicando hasta hoy.

A mí, recibir “likes”, me gusta. Lo asocio a una sonrisa, un gesto de amabilidad y una especie de: “¡me interesa lo que compartes Ignacio! ¡me gusta escucharte!”. ¿Es malo? No creo… A mí, cuando alguien hace algo que me gusta también me apetece decírselo. Es una especie de Diálogo Universal agradable. Una forma de “amistad” en la que se comparten inquietudes e incluso sentimientos. Pues eso, que los “likes” a mi me gustan tanto como las sonrisas. Gracias a ellos, he conocido personalmente a humanos maravillosos, como tú (que me lees). Ya está dicho.