Siempre negativo, nunca positivo

Sigo en mis paseos matutinos por la vida. Hoy os quería hablar de algo muy importante para mí: la importancia de pensar en cómo son los mensajes que yo trasladado en la vida. ¿Cómo son mis conversaciones? ¿Cuánto de positivas o de negativas son? ¿Siempre negativo, nunca positivo?

¿En qué tono son tus conversaciones: positivo o negativo?

¡Qué importante es saber decir cosas agradables y positivas a los demás! Muchas personas, no tienen ni idea. Siempre llevan puesta la nube negra en sus conversaciones.

Hay personas que de 10 oportunidades que tienen de hablar, 9 son para decir cosas negativas de los demás o de la vida o de lo que sea. Y, es terrible.

Ayer, me mandó whatsapp un amigo con motivo de un tema.  Más allá del contenido, de que me disgustara o no (la verdad que yo soy mayor y pocas cosas me disgustan), me pareció poco afortunado.  Este hombre, que hace tanto tiempo que no le veo, malgasta esta oportunidad de hablar conmigo para decirme esta cosa. Así que ni fú ni fá. ¡Qué pena!

Yo le mandé un mensajito que es lo que os voy a contar. Algo que me pasó a mí y que fue un aprendizaje. Si a alguno le sirve por eso os lo comparto.

Una frase desafortunada

Hacía mucho tiempo que no veía a un amigo. Esto fue hace años. Cuando lo vi, creo que lo primero que le dije fue algo así como fulanito y ¿cuánto pelo se te ha caído? ¿Te estás quedando calvo?

Ahora lo pienso y digo, hay que ser idiota para decir eso. Desde luego cero asertivo, cero simpático.  Cosas de la inconsciencia de la edad. Él, muy sereno, me respondió: “le dijo el cazo a la cazuela”.

No entendí muy bien aquella frase. Sin embargo, cuando llegué a casa, dándole vueltas, me dije que lo que está diciendo es que yo también me estoy quedando calvo. Efectivamente, me miré en el espejo, me sondeé bien y dije chaval menudo regalo te han hecho. Luego, compartí con mi padre esta anécdota, que es un hombre con el que hablo mucho, y me dijo: “Claro, hijo. ¡Qué manía tenemos de decir las cosas desagradables a los demás cuando muchas veces ya sabemos nosotros mismos lo que tenemos!”

Aprender a hablar en positivo

No malgastemos las oportunidades que tenemos de encontrarnos con gente que queremos y que nos quiere para resaltar las cosas bonitas. Resaltemos las cosas buenas, que las malas ya las tenemos. Y, si las queremos saber ya se las preguntamos a los demás si queremos tener un juicio sobre ellas.

Para mí, fue un regalazo. Ayer se lo compartí también a este amigo mío, con todo mi amor. Además, así se lo dije. Él me dio las gracias. Hoy venía con la idea de trasladaros este mensaje. Creo que es una cosa muy sencilla, pero a la vez muy bonita y muy a tener en cuenta.

Tomar conciencia de cómo son los mensajes, las conversaciones o cómo impactamos a las demás personas. Yo soy partidario de los mensajes positivos que no tienen nada que ver con decir bobadas y alegrarle los oídos a la gente.

2019-02-19T17:55:54+00:00