Cuando me casé, mi madre me regaló un trocito de papel con un consejo de vida: “Hijo mío, piensa en dar que ya recibirás”. Desde entonces he guiado mi vida atendiendo su recomendación y puedo asegurarte que funciona.

Ayer lo hablaba con un amigo mientras salíamos a correr. Me reconoció que esta máxima también presidía su vida. Luego le conté que de niño, yo tenía un helicóptero pequeñito que era además uno de mis juguetes preferidos. —Siempre quise volar en uno- le dije.

Sueños Cumplidos

Cosas de la vida y de mi trabajo, ayer pude cumplir mi sueño de niño gracias a la generosidad de un cliente (coachee) con quien mantengo, además, una amistad. Te confieso que a vista de pájaro sentí la felicidad de cuando era niño y jugaba a soñar que volaba. Hoy quiero compartirte mi emoción de ayer. Creo que cuando vas por la vida con tu esfuerzo, trabajo e intenciones vestidas de buenos valores, los sueños se cumplen porque encuentras otros seres humanos que lo hacen posible. Disfruta de día.