Hoy he recibido un regalo que no esperaba, en forma de mensaje privado. Y lo comparto contigo, porque quien me lo ha enviado, me ha dado el permiso. Es precioso.

Su mensaje dice así:

Hola Ignacio: 

No te acordarás de mí. Hace 7 años era una estudiante de periodismo que te “entrevistó” para un reportaje para la uni en el Hotel de la Florida. La “entrevista” me la hiciste tú a mí. Yo acababa de perder a mi padre por cáncer y quería escribir un reportaje sobre cómo darle la vuelta a la tortilla y hacer de lo malo, algo bueno. Hoy en día lo llaman resiliencia.

Puede parecer raro, pero quería darte las gracias, porque aunque no recuerdo exactamente lo que me dijiste, me hiciste replantearme todo, el por qué estaba donde estaba y a dónde quería llegar.

Aún no he llegado, no sé si llegaré algún día, pero es que he descubierto que lo que más me gusta del destino, no es el propio destino, sino el camino que hay que recorrer. Y en estos 7 años he recorrido mucho, he vivido en muchos sitios, he trabajado de muchas cosas, y lo mejor, he conocido a mucha gente. Pequeñas piezas que siguen construyendo la persona que soy hoy. 

Siete años después, eskerrik asko, (muchas gracias) porque cuando tengo un mal día, un poco de bajón, confusión, recuerdo lo que tus palabras me hicieron sentir, y convierto la desesperanza en fuerza.

Un abrazo,

Teresa

Yo le he dado las gracias a Teresa y ella me ha respondido:

Gracias a ti, de verdad. La vida está hecha de pequeños momentos que te cambian. Y a mí, esa media hora contigo, me cambió.

Disfruta del día. Ah!

Y no olvides inscribirte al evento del 25N en Madrid, si tienes interés en que nos conozcamos en persona.