Aún estoy desolado por la perversa maldad de esos tres humanos llamados Yihadistas acuchillando y matando a lo loco por las calles de Londres con su fe ciega embriagada de valores enfermos. Entiendo que su coherencia religiosa ferviente e insana, les lleve a asesinarnos por ser víctimas fáciles e infieles de su maldad. Pero no comprendo a quienes se esconden detrás del silencio. Algo parecido sentíamos muchos hace no demasiado con la coherencia política de los «etarras». Y recuerdo que este fanatismo islamista macabro, no es solo de ahora. Que pregunten a Salman Rushdie (versos satánicos) Entonces, contemplábamos el espectáculo frente al televisor con la falsa seguridad que siente uno en el sofá preferido de casa. Desde niño he vivido el terrorismo de ETA. Fui testigo directo de un tiroteo con muerto tirado en la calle cuando tenía siete años. Un recuerdo más entre los miles que ha habido a lo largo de demasiados años. Aquellas matanzas perduraron tanto tiempo por el silencio de los buenos. Ojalá no suceda con el terrorismo Yihadista. Ya lo dijo Martin Luther King ¨No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos ¨. A mí también Martin.